Estás en una reunión.
Todo normal.
La gente habla.
Tú… no tanto.
Asientes.
Miras la pantalla.
Piensas en otra cosa.
MODO:
PRESENCIA FÍSICA
MENTE AUSENTE
Y entonces pasa.
Dicen tu nombre.
1️⃣ El impacto
Tu cerebro vuelve de golpe.
Demasiado rápido.
- ¿Qué han dicho?
- ¿Qué tengo que responder?
- ¿Desde cuándo me están hablando?
No tienes contexto.
2️⃣ El silencio
Todos esperan.
Mirándote.
Ese segundo…
dura una eternidad.
ERROR
INFORMACIÓN NO DISPONIBLE
3️⃣ La respuesta automática
Tu boca reacciona antes que tu cerebro.
- “Sí, totalmente”
- “Claro, tiene sentido”
- “Estoy de acuerdo”
No sabes con qué.
Pero suena bien.
4️⃣ El riesgo
Puede pasar algo peor.
Te hacen otra pregunta.
Más específica.
Más peligrosa.
- “¿Cómo lo harías?”
- “¿Puedes encargarte?”
Aquí ya no hay salida fácil.
5️⃣ Estrategia de supervivencia
- Repite parte de la pregunta
- Gana tiempo
- Redirige la conversación
Improvisar es clave.
La confianza… opcional.
Reflexión final
No estabas distraído.
Estabas gestionando tu energía.
El problema es:
que dijeron tu nombre.
OBJETIVO:
NO VOLVER A DESPISTARTE
(NO LO CONSEGUIRÁS)