Lunes.

9:03 AM.

La oficina está en silencio.

Demasiado silencio.

Porque ayer hubo clásico.

Y el Barça ganó.

AMBIENTE

EXTRAÑAMENTE TENSO

Y ahora toca trabajar.

Como si nada hubiera pasado.

Pero todos sabemos:

que sí pasó.


1️⃣ Identificando al madridista

No hace falta preguntar.

Se nota.

  • Llega más callado
  • No mira demasiado a nadie
  • Evita temas deportivos

Modo supervivencia activado.


2️⃣ El culé motivado

También existe.

Y es peligroso.

  • Sonríe demasiado
  • Hace comentarios “inocentes”
  • Pregunta resultados que ya conoce

No busca información.

Busca reacciones.

“¿VISTE EL PARTIDO?”

⚠️ TRAMPA DETECTADA


3️⃣ Productividad real

Nadie está concentrado.

Nadie.

  • Se habla del VAR
  • Se revisan memes
  • Se analizan goles

El Excel está abierto.

Pero vacío emocionalmente.


4️⃣ Estrategias de supervivencia

Si eres madridista:

  • No entres en debates
  • Evita Twitter
  • Finge productividad

Si eres culé:

  • Controla la euforia
  • No enseñes vídeos en voz alta
  • Respeta a los heridos

Más o menos.


5️⃣ La reunión incómoda

Siempre pasa.

Reunión seria.

Pero alguien menciona el partido.

Y ya está.

  • Se pierde el foco
  • Aparecen opiniones
  • La productividad desaparece

REUNIÓN:

CANCELADA MENTALMENTE


Reflexión final

El problema del clásico no es el partido.

Es el día siguiente.

Porque trabajar después de un Barça - Madrid…

nunca es trabajo normal.